Photo by Hal Gatewood / Unsplash - XML-JATS explicado para equipos editoriales

Photo by Hal Gatewood / Unsplash

XML-JATS explicado para equipos editoriales sin perfil técnico

Tutoriales 30 de sep. de 2026

El nombre puede asustar un poco. XML-JATS suena a algo que solo puede resolver alguien con conocimientos de programación, y en muchos equipos editoriales eso genera una sensación de bloqueo apenas aparece el tema. La buena noticia es que entender qué es y para qué sirve no requiere saber programar, y la mayoría de los equipos editoriales tampoco necesitan generarlo a mano.

Esta guía explica el concepto en términos simples y qué opciones tiene un equipo sin perfil técnico para resolverlo.

Qué es el XML-JATS, sin tecnicismos

JATS son las siglas de Journal Article Tag Suite, un estándar internacional desarrollado por NISO (la Organización Nacional de Estándares de Información de Estados Unidos) que define cómo etiquetar cada parte de un artículo científico: el título, los autores, el resumen, las secciones, las referencias, las figuras.

La forma más simple de pensarlo es como un sistema de etiquetas invisibles. Cuando escribimos un artículo en Word, el texto se ve ordenado, pero para una computadora es solo un bloque de caracteres. El XML-JATS le agrega a ese mismo contenido una capa de etiquetas que indican qué es cada parte: esto es el título, esto es un autor, esto es una referencia bibliográfica. Esa capa es la que permite que sistemas automáticos, como los buscadores académicos o las bases de indexación, puedan leer el artículo de forma estructurada, en lugar de tener que interpretarlo como si fuera un documento cualquiera.

Por qué las bases de indexación lo piden

Bases como PubMed Central, SciELO, Redalyc y DOAJ exigen que los artículos estén disponibles en XML-JATS validado, no solo en PDF. Sin esa capa de etiquetas, el contenido no puede integrarse a los sistemas automáticos de búsqueda y citación que sostienen la visibilidad de una revista en el ecosistema científico internacional. Para una revista que aspira a ese tipo de indexación, resolver el XML-JATS deja de ser opcional en algún momento del camino.

Cómo lo resuelve un equipo sin perfil técnico

Acá está la parte que suele tranquilizar a los equipos editoriales: generar XML-JATS no requiere que alguien del equipo aprenda a programar. Hay caminos que no pasan por escribir código a mano.

Algunas plataformas de gestión editorial, incluido OJS con los plugins adecuados, pueden generar una base del XML-JATS de forma semiautomática a partir del artículo ya diagramado. También existen servicios especializados que reciben el artículo en Word o PDF y entregan el XML-JATS validado, sin que el equipo editorial tenga que tocar una línea de código.

Lo que sí conviene que el equipo entienda, aunque no lo genere directamente, es qué controlar antes de dar por bueno un XML-JATS: que los datos de autores y afiliaciones estén completos y bien escritos, que las referencias bibliográficas coincidan exactamente con las del artículo original, y que el archivo pase la validación del sistema al que se va a enviar (por ejemplo, el validador de PMC para PubMed Central). Esa revisión no requiere conocimientos técnicos, pero sí requiere prestar atención a los mismos detalles que ya se revisan en cualquier instancia de corrección editorial.

Conclusión

El XML-JATS es una pieza clave para la visibilidad internacional de una revista, pero no tiene por qué convertirse en una barrera técnica para el equipo editorial. Entender qué hace y qué revisar alcanza para tomar buenas decisiones, aunque la generación del archivo se resuelva con una herramienta o un servicio externo.

¿Tu revista necesita el marcado XML-JATS para postular a SciELO, PubMed o DOAJ?

En Paideia Studio hacemos el marcado XML-JATS validado y las galeradas en HTML, PDF y ePub, sin que tu equipo tenga que resolverlo de forma técnica.

¡Conocé más!

Referencias:

NISO. (2015). ANSI/NISO Z39.96-2015 Journal Article Tag Suite. https://jats.nlm.nih.gov/

Etiquetas

Candela Villagra

Candela es profesora de Historia, investigadora en formación y divulgadora. Se formó en la Universidad Nacional de Córdoba y se especializa en historia cultural.